Escapa de los antojos

- Determina si en verdad tienes hambre. Muchas veces en realidad estás aburrido, cansado, estresado o triste. A veces basta con hacer un poco de ejercicio para que la falsa hambre se disipe.
- Evita la montaña rusa del azúcar. Cuando comes azúcar o hidratos de carbono refinados, se eleva el azúcar en la sangre. A las pocas horas tu cuerpo querrá más.
- Mantente hidratado. Muchas veces el cerebro confunde la sed con hambre. Puede ser que sólo necesites tomar agua.
- Distráete. Sal a caminar, llama a un amigo, revisa el correo o mastica un chicle.
(Fuente: rd.com)


